El esperado Mundial de Clubes de rugby, cuya primera edición estaba proyectada para 2028, podría retrasar su debut. Según informaron medios europeos, la competencia se postergaría al menos un año debido a las dificultades que presenta el calendario internacional y la incorporación del Nations Championship.
Aunque el certamen todavía no fue oficializado por las autoridades del rugby mundial, The Times aseguró que el proyecto quedó en pausa tras una reunión de los responsables de la EPCR realizada esta semana. De acuerdo con el medio británico, «la saturación del calendario y los gastos de viaje se mencionaron como obstáculos importantes» para avanzar con la competencia.
El formato previsto contemplaba la participación de 16 equipos: los ocho clasificados a la fase eliminatoria de la Champions Cup, las siete mejores franquicias del Super Rugby Pacific y un club invitado de Japón. Además, las dos primeras ediciones, programadas inicialmente para 2028 y 2032, tendrían lugar en Europa, con sedes que aún no fueron definidas.
Sin embargo, la convivencia entre este nuevo torneo, el calendario internacional, el Nations Championship y las principales ligas del hemisferio norte —Top 14, Premiership y United Rugby Championship— obligaría a una profunda reestructuración de las fechas para evitar una sobrecarga de partidos.
¿Habrá un cambio de formato?
Ante este escenario, también comenzó a tomar fuerza una alternativa para facilitar la puesta en marcha del certamen. Según el propio The Times, una fuente cercana al proyecto reveló que las primeras ediciones podrían disputarse con un formato reducido.
La propuesta consistiría en reunir únicamente a los campeones de las cuatro principales ligas profesionales: el United Rugby Championship, el Super Rugby Pacific, la Premiership y el Top 14, disminuyendo así la cantidad de equipos y la carga del calendario.
Por el momento, no existe una confirmación oficial sobre el futuro del Mundial de Clubes, aunque todo indica que tanto la fecha de estreno como el formato original podrían modificarse antes de que el proyecto vea la luz.







