El histórico entrenador de los All Blacks, Graham Henry, regresará al seleccionado neozelandés para integrar el staff liderado por Dave Rennie. Sin embargo, una de las grandes incógnitas del rugby kiwi sigue siendo el futuro de Richie Mo’unga, cuya vuelta al equipo nacional continúa en duda por cuestiones contractuales y de elegibilidad.
Rennie confirmó este martes ante los medios neozelandeses que Henry tendrá un rol clave como seleccionador y asesor dentro del proyecto de los All Blacks, destacando la experiencia y visión del entrenador que condujo a Nueva Zelanda al título de la Copa del Mundo de 2011.
“Es muy apasionado y le encanta la camiseta. Ve mucho rugby y tiene opiniones muy firmes sobre los jugadores, así que las conversaciones que hemos tenido han sido geniales”, señaló Rennie.
El entrenador también remarcó que la presencia de Henry aportará una mirada diferente en el proceso de evaluación de jugadores: “Esperamos que, con su perspectiva, pueda ver algo diferente a lo que vemos nosotros, lo que nos ayudará a incorporar a las personas adecuadas al equipo”.
Henry dirigió a los All Blacks entre 2004 y 2011, acumulando 140 partidos al frente del seleccionado y logrando devolverle a Nueva Zelanda la gloria mundial tras conquistar el Mundial disputado en casa. Posteriormente, trabajó en distintos proyectos internacionales, incluyendo colaboraciones con Los Pumas y el poderoso Leinster Rugby.
Además, tuvo un rol fundamental junto a Wayne Smith en el título mundial conseguido por las Black Ferns en la Copa del Mundo femenina de 2022.







