Aunque el rugby no maneja los niveles salariales del fútbol o la NBA, la élite del deporte ha sabido construir verdaderas fortunas. A través de contratos profesionales, títulos internacionales, patrocinios y negocios fuera de la cancha, varias figuras lograron posicionarse entre los atletas mejor remunerados del rugby mundial.
En este ranking actualizado a 2025, repasamos a los jugadores de rugby más ricos del mundo, con especial foco en el dato que sorprende: solo dos superan el patrimonio de Mike Tindall.
6. Richie McCaw (Nueva Zelanda)
Patrimonio estimado: £12–14 millones
Considerado uno de los mejores terceras líneas de la historia, lideró a los All Blacks a dos títulos mundiales (2011 y 2015). Tras su retiro, diversificó ingresos con negocios, conferencias y patrocinios.
5. Brian O’Driscoll (Irlanda)
Patrimonio estimado: £13–15 millones
Leyenda del rugby irlandés y de los British & Irish Lions. Tras su carrera, se consolidó como comentarista y embajador de marcas.
4. Sonny Bill Williams (Nueva Zelanda)
Patrimonio estimado: £15–17 millones
Figura global del rugby en ambas modalidades (union y league) y con incursión en el boxeo profesional. Su perfil mediático y contratos comerciales impulsaron su fortuna.
3. Mike Tindall (Inglaterra)
Patrimonio estimado: £16–18 millones
Campeón del mundo en 2003 con Selección de rugby de Inglaterra. Su crecimiento económico se potenció tras el retiro, con presencia en medios, negocios y alianzas comerciales.
2. Dan Carter (Nueva Zelanda)
Patrimonio estimado: £17–19 millones
Uno de los mejores aperturas de todos los tiempos. Sus contratos en Europa y Japón, sumados a acuerdos comerciales, lo posicionan entre los más ricos del rugby.
1. Jonny Wilkinson (Inglaterra)
Patrimonio estimado: £18–22 millones
El héroe del Mundial 2003 lidera el ranking. Su legado deportivo, sumado a negocios, patrocinios y presencia mediática, lo convierten en el jugador de rugby más rico del mundo en 2025.
Más allá de la cancha: cómo construyen su fortuna
El denominador común entre estas figuras no es solo el éxito deportivo, sino la capacidad de expandir su marca personal. Patrocinios con grandes empresas, contratos internacionales, participación en medios y emprendimientos propios explican cómo estos jugadores lograron consolidar su patrimonio.
Un deporte en crecimiento económico
Si bien el rugby aún está lejos de las cifras de otros deportes globales, este ranking refleja una tendencia clara: el crecimiento comercial del juego y el valor de sus principales figuras en el mercado internacional.
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