El ex árbitro internacional Pablo Deluca dejó una profunda reflexión sobre el rol del rugby como espacio de formación humana, al analizar el contraste entre las historias de Roberto Canessa y Alejandro Puccio.
Durante una entrevista vinculada al artículo “Canessa y Puccio, el duelo del héroe y el canalla”, Deluca recordó el histórico vínculo del rugby con la tragedia de los Andes y aseguró que el deporte fue determinante para la supervivencia del grupo uruguayo en la cordillera en 1972.
“No tengo dudas de que pudieron hacerlo porque tenían un denominador común, que era el rugby”, sostuvo el ex referee, quien además dirigió el tradicional “partido de la marmota”, homenaje al encuentro que los sobrevivientes nunca pudieron disputar en Chile.

Para Deluca, los valores del rugby permitieron construir organización, solidaridad y trabajo en equipo en un contexto extremo. “Crearon una sociedad distinta”, explicó, al remarcar cómo el grupo logró sostenerse unido en medio de la incertidumbre.
La conversación también abordó el impacto que generó dentro del ambiente ovalado el caso de Alejandro Puccio, ex jugador del CASI e integrante del clan criminal liderado por su padre, Arquímides Puccio. “La sociedad argentina no podía creer que una persona con esas condiciones deportivas formara parte de algo así”, expresó.
Sin embargo, Deluca descartó cualquier relación directa entre el rugby y los delitos cometidos. “Son personas que cometen delitos y además juegan al rugby”, afirmó.
El análisis también incluyó referencias al poder transformador del deporte en experiencias como la Fundación Espartanos y la Sudáfrica de Nelson Mandela, donde el rugby funcionó como herramienta de unión social.
“Solidaridad, sacrificio y respeto son valores transversales del rugby”, resumió Deluca, en una reflexión que trascendió el deporte para poner el foco en las decisiones humanas y la capacidad de elegir entre la empatía y la oscuridad.







