La decisión de World Rugby para implementar pelotas tamaño 4,5 en la WXV desató críticas, con Zoe Harrison como una de las voces más duras. Mientras tanto, la apertura inglesa atraviesa un gran presente con el pie.
La decisión de World Rugby de introducir pelotas de tamaño 4,5 en el rugby femenino generó una fuerte polémica de cara a la WXV Global Series. La apertura inglesa Zoe Harrison calificó la medida como “la peor decisión de la historia”, cuestionando especialmente su impacto en el juego con el pie y señalando que las jugadoras no fueron consultadas previamente.
Las nuevas pelotas son un 3% más pequeñas que las tradicionales de tamaño 5, aunque mantienen el mismo peso. El objetivo del cambio es adaptar el equipamiento a la contextura física de las jugadoras, buscando mejorar la precisión, reducir errores de manejo y favorecer el juego dinámico. Sin embargo, también surgieron críticas por un posible impacto negativo en la imagen del rugby femenino y por el aumento de costos en el nivel amateur.
Desde World Rugby aseguraron haber recibido respuestas positivas en pruebas previas —realizadas en el circuito de seven— y confirmaron que continuarán evaluando datos de rendimiento, lesiones y opiniones de las jugadoras durante la WXV antes de tomar una decisión definitiva.
En paralelo, Harrison atraviesa un gran presente en el Seis Naciones femenino, donde mantiene una efectividad perfecta a los palos y supera ampliamente las métricas esperadas de conversión. La apertura inglesa, referente de las Red Roses, le resta importancia a sus números y atribuye su rendimiento a una rutina simple y a su formación inicial en el fútbol, que potenció su técnica de patada.
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