El entrenador de Nueva Zelanda reconoció las diferencias con World Rugby por la interpretación de los scrum y explicó cómo los All Blacks buscarán limitar una de las principales fortalezas de Sudáfrica.
El scrum volvió a quedar en el centro de la escena entre los All Blacks y los Springboks. Tras la derrota en Soweto, que dejó a Sudáfrica 2-1 arriba en la serie, Dave Rennie reconoció que Nueva Zelanda mantiene diferencias con World Rugby y los árbitros sobre la manera en que se están juzgando los scrum.
«Podríamos hablar de los scrum, pero está claro que nuestra opinión y la de World Rugby y los árbitros es diferente, así que simplemente hay que aceptarlo», señaló Rennie.
El entrenador, sin embargo, entiende que los All Blacks también deben encontrar soluciones dentro del campo. Para eso, el objetivo será reducir las oportunidades que los Springboks tienen para imponer su poderoso scrum y maul.
«Queremos mucha continuidad; si cometes un error, tienen la oportunidad de ejecutar una jugada a balón parado. Obtienen un penalti y avanzan por el campo. Es un aspecto que aún debemos mejorar», explicó.
Rennie considera que la mejor manera de limitar el impacto sudafricano es ser más precisos, cometer menos errores y mantener la posesión.
«La forma más sencilla de limitar esas situaciones es ser más precisos; de esta manera, habrá menos scrum y mayor continuidad para nosotros», afirmó.
La polémica con los árbitros
El técnico neozelandés también cuestionó el excesivo foco de los árbitros sobre el denominado «pie de frenado» del hooker, una medida de seguridad incorporada para reducir las cargas sobre el cuello de los jugadores.
«El único enfoque en este momento parece estar en el pie de frenado. Creo que si los árbitros están buscando el pie de frenado, no ven todas las demás cosas que se supone que deben estar viendo», sostuvo.
Rennie confirmó que ya hubo conversaciones con World Rugby, aunque no se alcanzó un acuerdo total.
«Están de acuerdo en algunos puntos, pero no necesariamente en todo», explicó.
De todos modos, el entrenador evitó responsabilizar al scrum por la derrota y reconoció el poderío de los Springboks.
«Sudáfrica es muy buena creando oportunidades y aprovechando sus oportunidades. Sabemos que si mejoramos un par de cosas, limitamos sus oportunidades y somos un poco más efectivos, el resultado podría ser diferente. Está en nuestras manos».
Y concluyó: «Son un muy buen equipo y luchan muy bien. Creo que al final ganó el mejor».







