El director de rugby de Exeter Chiefs, Rob Baxter, defendió la política de Inglaterra que limita la convocatoria de jugadores que militan en clubes extranjeros y consideró que mantener esta regla es importante para fortalecer al rugby inglés.
El debate volvió a instalarse luego de que el exinternacional inglés Courtney Lawes reclamara que los jugadores que actúan en el extranjero también puedan ser considerados por la selección. El tercera línea, de 37 años y con 105 partidos con Inglaterra, regresó este verano a la Premiership para jugar en Sale Sharks, después de dos temporadas en Brive francés, período durante el cual no pudo ser convocado por su país.
La normativa de la Rugby Football Union (RFU) establece que los jugadores que actúan fuera de Inglaterra solo pueden ser seleccionados en circunstancias excepcionales.
Baxter considera que modificar esa política podría tener consecuencias para la estructura del rugby inglés: “Simplemente no creo que, por el bien del rugby inglés, se pueda hacer”, declaró a BBC Sport. “No es que no entienda los argumentos, sí los entiendo”.
El entrenador de Exeter planteó que la discusión pasa por definir qué modelo quiere desarrollar Inglaterra: “Aquí hay dos argumentos: ¿simplemente quieres que los mejores jugadores estén disponibles para jugar con Inglaterra o quieres construir la Premiership Rugby como parte de cómo construyes el equipo de Inglaterra?”
En su opinión, si se pretende que ambas cuestiones funcionen en conjunto, deben existir reglas que incentiven a los jugadores ingleses a permanecer en la competición doméstica: “Si ambas cosas van de la mano, entonces hay que establecer algún tipo de reglas y regulaciones sobre dónde juegan los jugadores ingleses”.
Baxter también reconoció que su postura tiene un componente relacionado con los intereses de Exeter y del resto de los clubes de la Premiership.
“Egoístamente, también estoy hablando de lo que es bueno para los Exeter Chiefs, porque lo que es bueno para Exeter, y para todos los demás equipos de la Premiership, es saber que hay una razón real para que sus mejores jugadores ingleses se queden en este país”.
El entrenador advirtió además sobre las consecuencias que podría generar una competencia basada exclusivamente en el aspecto económico: “Si todo se reduce a una cuestión puramente financiera, entonces nos encontramos en una situación difícil y competitiva”.
Y agregó: “Cuando la gente simplemente dice que los jugadores deberían poder jugar donde quieran, creo que hay que considerar las repercusiones más profundas de lo que realmente podría suceder en el rugby inglés en general”.
Los nombres que Inglaterra no puede convocar
La actual política deja fuera de consideración a jugadores ingleses de primer nivel que desarrollan sus carreras en el exterior. Entre ellos se encuentra Jack Willis, tercera línea de Toulouse y elegido mejor jugador de Francia en la temporada 2024-25.
También están en esa situación jugadores como Kyle Sinckler, Manu Tuilagi, Billy Vunipola, Lewis Ludlam y Sam Simmonds, exfigura de Exeter.
El sistema también establece una relación económica entre la RFU y los clubes de la Premiership: las instituciones reciben pagos centrales por los jugadores ingleses que son convocados por la selección, lo que permite a la federación tener una mayor influencia sobre su gestión.
Inglaterra comparte una política similar con Irlanda y Nueva Zelanda. En cambio, selecciones como Escocia, Sudáfrica y Australia permiten convocar jugadores que desarrollan sus carreras fuera de sus respectivos países.
Para Baxter, cada nación debe definir su propio modelo y sostenerlo en el tiempo: “No se puede elegir un modelo a la ligera solo para decidir qué será bueno o malo para un país”.
“En algunos países son muy estrictos al respecto y les funciona muy bien. Tenemos que decidir con qué nos sentimos cómodos y atenernos a ello”, concluyó.
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