El expresidente de New Zealand Rugby, Brent Impey, rompió el silencio y explicó en detalle por qué las franquicias sudafricanas dejaron el Super Rugby, una decisión que también arrastró a Jaguares hacia su disolución.
En diálogo con el podcast de DSPN junto a Martin Devlin, el exdirigente aseguró que la ruptura fue inevitable y respondió a tres factores clave.
El primero fue la pandemia de COVID-19, que imposibilitó los viajes entre continentes y disparó los costos logísticos.
“Los pasajes aéreos hicieron que todo fuera completamente antieconómico, lo que lamentablemente también afectó a Jaguares, que operaban fuera de Argentina”, explicó.
El segundo punto fue estructural: Sudáfrica llevaba años con la intención de alinearse al calendario del hemisferio norte, algo que finalmente se concretó en 2020.
Pero el “golpe de gracia”, según Impey, fue económico. Durante décadas, los acuerdos del torneo y de SANZAAR se manejaron en dólares estadounidenses, hasta que la cadena SuperSport decidió pagar en rand sudafricano.
Ese cambio alteró completamente la ecuación:
en 1995 la relación entre el dólar neozelandés y el rand era de 3 a 1, mientras que en 2020 pasó a 12 a 1.
Impey fue tajante: aceptar ese esquema hubiera obligado a Nueva Zelanda a subsidiar no solo a Australia y Argentina, sino a todo el sistema.
“Sencillamente, no podíamos permitírnoslo”, afirmó.
Además, el exdirigente dejó una frase que marca el escenario actual: sería una sorpresa que Sudáfrica regrese al Super Rugby en el corto plazo.







